15.12.2020

Javier Cercas: «O hay placer o no hay verdadera literatura.»

Hablar con Javier Cercas siempre es un placer, como empieza él a hablar de la literatura, diciendo que por encima de todo es un placer. O hay placer o no hay verdadera literatura, dice Javier, pero además es una forma de conocimiento, es como el sexo, una forma de conocimiento de los demás y de uno mismo.  

Javier nos cuenta que, además, es una forma de conocimiento insustituible, que no puedes llegar a ese conocimiento por otras vías, si prescindes de la literatura, prescindes de ese conocimiento y te creas una merma enorme. 

Hablamos de que la mejor forma de llegar a ser un lector habitual es leyendo y que trataremos de hacer llegar esta pregunta, la literatura, el proyecto, por muchos y diversos cauces, como sucedía con las obras clásicas. El Quijote, sin ir más lejos, lo conocía hasta los analfabetos porque se leía en alto en las plazas y en las posadas. 

Javier resalta cómo en dos novelas fundamentales como “El Quijote” y “Madame Bovary”, sus protagonistas son, sobre todo, grandes lectores de novelas. Pero es importante decir que no confunden la realidad con las novelas, lo que quieren es hacer realidad la ficción, quieren llevar las novelas a su propia vida y eso es absolutamente revolucionario. Esto es un símbolo de la literatura: el lector de novelas sueña vidas distintas y no se conforma con esta; la realidad no es suficiente, queremos vivir más. Ese es un impulso del ser humano que la literatura alimenta. 

Cada lector es un rebelde que quiere vivir de forma distinta. El germen que hay en cada novela es el de una vida más acorde con nuestros deseos, por eso el poder no ha querido las novelas, porque un lector es alguien que piensa por cuenta propia, es un “peligro público” capaz de decir ‘No‘, como el hombre rebelde de Camus. Y eso al poder no le interesa. Un hombre con un libro debajo del brazo siempre es un peligro público.  

Ahí está la literatura, en vivir una vida más acorde con nuestros deseos, de modo que quien prescinde de eso, de la literatura, prescinde de casi todo. 

Viajamos por los libros y recordamos que Horacio decía que el saber era “placer y era utilidad”. Porque es verdad que no es algo útil en un sentido mecanicista y que podemos decir que la literatura es un juego, pero un juego en el que uno se lo juega todo. Y claro que es útil, pero siempre que no se proponga serlo. ¿Qué hay más útil que el placer y el conocimiento? 

La literatura cambia el mundo cambiando la percepción del lector, nuestra manera de ver las cosas; en un cambio individual, secreto, pero profundo. Obviamente el mundo no sería el mismo sin el Quijote. No es un cambio inmediato, político, es un cambio personal y a largo plazo. A todo gran lector, los libros le han cambiado. 

Somos lo que comemos, pero también somos lo que leemos

Ese es el camino de ¿Por qué la literatura?, Javier, cambiar la percepción del que nos escucha y jugárnoslo todo en el empeño.

Conversación completa con Javier Cercas
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